Nuestro objetivo inicial era recorrer en BTT Monesterio-Tentudía-Cala-Monesterio.

Una vez alcanzada la cima del Monasterio de Tentudía, a 1105 metros de altura, decidimos cambiar el itinerario para no morir en el intento, dado que el recorrido original era bastante más largo, atravesando las sierras de Huelva. Aún así, el esfuerzo de nuestra acometida fue enorme, y la decisión de cambiar de ruta, un acierto. Cambiamos la segura "pájara" por un merecido descanso en "el pedro".

Como se puede observar en la ortofoto, nos equivocamos ligeramente en el recorrido final de subida a Tentudía, lo que nos supuso un sobreesfuerzo inesperado. Pinchando en la imagen, se amplía.

Las vistas desde el Monasterio son fabulosas, el cual fue fundado en la segunda mitad del siglo XIII. La antigua ermita fue erigida a la categoría de Monasterio en 1514 por el Papa León X, gozando de grandes privilegios por parte de pontífices y reyes. Fue cabecera de la Vicaría de Sta. María de Tudía que comprendía nueve pueblos de la zona.

La bajada a Calera de León fue rápida. Tan rápida fue nuestra visita al Conventual de la localidad que, en nuestra humilde opinión, ha sufrido una triste rehabilitación. Perteneció a los caballeros de la Orden de Santiago, simbolizando el importante papel que Calera de León desempeñó en la historia de esta Orden.

Desde Calera a Monesterio, volvemos a disfrutar de paisajes puramente extremeños, extenuados por el esfuerzo de casi cuatro horas de pedalear, con el firme propósito de conocer esas sierras de Huelva que han decidido darnos una nueva oportunidad.

Y al final, nuestra recompensa...